El Habano
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La
Denominación de Origen Habano sólo puede ser otorgada a todos
los tabacos (o puros) en los que el 100% del Tabaco que los
compone haya sido cultivado en Cuba. Asimismo es requisito
imprescindible que los tabacos hayan sido manufacturados en
Cuba, tras múltiples y severos controles tanto a nivel del
proceso agrícola de cultivo y secado, como la fase de elaboración
en las fábricas, en todos los momentos de elaboración: selección
de las hojas adecuadas, control de elaboración, control del
tiro, del sabor legítimo de cada una de las marcas y finalmente
de la calidad de su apariencia y presentación.

Sello de Denominación de Origen
Protegida
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La
Calidad del Habano Resulta de la mística unión de 4 factores:
Suelo, Variedades del tipo de tabaco negro cubano, clima y la
sabiduría de los campesinos y torcedores que participan de la
elaboración. A pesar de múltiples intentos de adquirir la
calidad de un auténtico Habano en otras regiones del planeta
con semillas de origen cubano, nunca llegan a la calidad
inigualable del Habano.
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Exija
SIEMPRE el estampillado de Importación con número de CUIT en CADA
HABANO, es la única garantía de autenticidad del mismo y que fue
exportado por HABANOS S.A. a la Argentina. ES garantía de legalidad,
autenticidad y calidad. Las falsificaciones no lo traen.
Orígenes
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Todos conocen el nombre genérico del mejor y más imitado tabaco
del planeta, sin embargo, sólo la hoja de tabaco cosechada en la
parte occidental de Cuba, en la provincia de Pinar del Río, tiene
la posibilidad de ser llamado HABANO. Pero si la Meca del cultivo
tabacalero cubano está en la zona de Pinar del Río, llamada
Vuelta Abajo, muy lejos de La Habana, ¿por qué el tabaco se
conoce en todo el mundo con el nombre de HABANO? Allá por
1717, la Corona española impuso en La Habana una factoría con
sucursales en otras ciudades de la isla caribeña -Bayamo,
Trinidad y Santiago de Cuba-, desde donde obligatoriamente sería
exportada la preciada hoja hacia la lejana Sevilla, para realizar
la manufactura tabaquera.
Esa
decisión inconsulta provocó inmediatamente protestas y
alzamientos entre los cosecheros cubanos, los vegueros habaneros
trataron de incendiar las llamadas casas de curar la hoja, así
como los depósitos de tabaco, hecho ocurrido en 1723. La metrópoli
ordenó ahorcar, como escarmiento, a once de aquellos levantiscos
en los caminos cercanos a la capital cubana. Sólo años más
tarde comenzaron las plantaciones en los valles occidentales del
país y allí, por condiciones excepcionales de clima, terreno y
variedades, nació la mejor hoja de tabaco conocida desde entonces
en el mundo. Pero ya era tarde para cambiar el nombre original de
habano; la tradición se impuso una vez más, y con tal denominación
ha llegado hasta hoy. Y nadie, mucho menos en Cuba, piensa en
cambiarla. Habano es el mejor tabaco del planeta. Habano será
para siempre
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La
planta del tabaco es oriunda de América, de la familia Solanácea,
a la cual pertenecen vegetales comestibles como las papas
berenjenas, tomates y pimientos. Sin duda alguna, el tabaco
ocupa una posición sin paralelo entre los cultivos, porque es
una de las contadas cosechas cuyo producto comercial es la hoja
y, además, la planta comercial no comestible más trabajada
internacionalmente en condiciones de un clima especial y suelos
seleccionados.
Todo
comenzó en el otoño de 1492, cuando Cristóbal Colón tropezó
inesperadamente con el milagro del tabaco. Está en Bariay,
costa oriental de Cuba, cuando recibe información de dos
exploradores a quienes ordenó investigar por los contornos. Colón
apunta en su diario... "hallaron los dos cristianos por el
camino mucha gente que atravesaba a sus pueblos, mujeres y
hombres, con un tizón en la mano, yerbas para tomar sus
sahumerios que acostumbraban"...
Aunque
Colón en ese momento no se dio cuenta, acababa de producirse el
encuentro portentoso de los europeos con la hoja de las ensoñaciones,
la farmacopea y la liturgia en América. Cuentan que Rodrigo de
Jerez, que así se llamaba uno de los exploradores enviados por
el Almirante de la Mar Océana, fue el primer europeo aficionado
al tabaco cubano y, al regresar a su pueblo natal -el puerto
huelveño de Ayamonte- la Inquisición lo procesó de inmediato
"por estar endemoniado y echar humo del infierno".
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Elaboración
En
el transcurso del tiempo la elaboración del tabaco ha entrado
en una serie de operaciones que se llevan a cabo en la llamada
"Galera" que es una galería llena de luz, en la que
los operarios, en mangas de camisa, trabajan situados frente a
unas mesitas destinadas al efecto. En ellas van ordenando las
llamadas "Capas" que integran el cigarro, en número
no mayor de veinticinco que va facilitando el llamado
"Rezagador".
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El
semblante del cigarro dependerá del tipo elaboración y sobre todo de su
terminación considerándose especialmente el aspecto final que tomará de
acuerdo a la selección del color de la hoja específica para capa.
La gama de tonalidades existentes en las capas se debe a la variedad de
semilla y a los métodos de tratamiento de la hoja de tabaco, el tiempo de
exposición al sol, su lugar o altura dentro de la planta a la cual
perteneció y el proceso de fermentación que haya recibido.

Un experto catador de puros considera especialmente el color de la capa,
pues al entendido le señala directamente el lugar de procedencia de la
hoja de tabaco, y posteriormente, se enfoca en la apreciación de su
sabor, aroma, combustión, etc.
La neutralidad en el sabor de la capa es un factor estimado a la hora de
alcanzar el cuerpo y aroma pleno de un puro, que se encuentra, sin duda,
en la composición esencial y combinación específica de tabaco en la
tripa.
Así, el color de la capa delata el lugar de origen o procedencia de la
hoja. El color Claro Natural, es de un marrón amarillo pálido que revela
un cultivo tapado, a la sombra de telas especiales y una recolección de
hojas no maduradas totalmente y de secado rápido al aire, lo que definirá
un sabor bastante neutro.
Una hoja verde claro amarillento se encuadra en la denominación Doble
Claro o ?candela?, y se obtiene también de un proceso de secado rápido
por calor, lo cual confiere el verde de la clorofila retenida en la hoja
mediante este proceso. Suelen ser de sabor muy suave y algo dulce.
Las gamas del Colorado tienen una denominación genérica que es
"carmelita".
El colorado claro o natural, es de un marrón rojizo claro, que resulta de
su cultivo al sol. Posee un aspecto sedoso o de brillo aceitoso. El sabor
es generalmente más intenso que el de las capas claras.
La presencia de un Colorado pleno en la hoja de tabaco, es típica de los
tabacos de Cuba. Su aspecto rojizo grasiento está ligado a la alta
concentración de aceites en una hoja cultivada a la sombra. Sabrosa y de
sutil aroma, es una de las más apreciadas en Europa.
Entre el colorado y el llamado cigarro Maduro, existe una hoja color marrón
castaña oscura de mediano o fuerte que toma el nombre de Colorado Maduro.
El Maduro propiamente dicho, utiliza una hoja cuyo proceso de fermentación
es más prolongado y a temperaturas más altas. Según los estadios de
este proceso y el lugar de procedencia, el color torna desde el marrón
rojizo oscuro hacia el negro. Las hojas de maduro suelen ser gruesas,
oscuras, con un brillo aceitoso, y los puros elaborados con ellas,
resultan de sabor fuerte y dulzón, pero con un suave aroma.
Un cigarro Oscuro o Negro, utiliza una hoja negruzca que procede de la
corona o parte más alta dela planta de tabaco y que ha permanecido,
expuesta al sol, el mayor tiempo posible. Tienen alto contenido de azúcares
debido a su composición natural y a la prolongación de su fermentación.
El cuerpo del Habano se denomina Cañón o tallo. Este puede ser parejo o
figurado; en el primero, el puro mantiene
el mismo grosor en la totalidad de su longitud y en el segundo, presenta
una línea distinta, por ejemplo: ahuevado. La sección del cigarro por
donde se fuma se denomina Cabeza del puro; generalmente rematada por un
trozo de hoja de tabaco o perilla, cuya terminación aparece en forma de
avellana o rabo de cerdo en su manufactura artesanal, que implica una
labor especializada. Esta sección debe abrirse con un proceso de corte,
que depende del cigarro específico de que se trate. Las características
del encendido, también están sujetas al tipo de cigarro, siendo esta
sección particular denominada Pie del puro. La elaboración de un puro de
calidad exige una combinación muy criteriosa de distintas variedades de
hojas de tabaco. El constituyente esencial es el tabaco utilizado para el
interior del cigarro o "tripa". En la tripa, el tabaco estará
enroscado o en trozos, dependiendo del puro de que se trate. Para esta
composición se usan un tipo especial de tabaco fermentado cuya
clasificación depende de la posición que tuviere en la planta ya que eso
hará que la hoja en cuestión tenga más o menos fuerza y también
difiera en el contenido de nicotina. La tripa se halla envuelta con otra
hoja de tabaco que es el "Capote" o capillo y la unión de ambas
componen el "tirulo". El tipo de hoja utilizada para capote es
una variedad que crece a la sombra y, lo importante en esta elección de
tabaco para capote, es que se encuentre en equilibrio armónico con el
tabaco utilizado para la tripa. Se tiene en cuenta especialmente el tipo
de textura y aroma y color de la hoja que resultará de gran incidencia en
el sabor final del puro. El tirulo es finalmente envuelto por una hoja
especialmente tratada, ya que siendo utilizada para el exterior o
"Capa" del cigarro será la responsable de su esteticidad. Como
para el capote, la variedad seleccionada para la capa es una hoja secada a
la sombra y elegida por su perfecta textura y suavidad. El tratamiento que
es dado a la capa es muy delicado, pues siendo cortada a mano y controlada
en su humedad y elasticidad, es la que da el toque de perfección a un
puro de calidad. De esto se deduce que un Habano es un producto natural,
cien por ciento elaborado con tabaco y no contiene productos químicos; aún
la la anilla del cigarro se pega con goma vegetal.
La elaboración de un puro de calidad exige una combinación muy
criteriosa de distintas variedades de hojas de tabaco. El constituyente
esencial es el utilizado para
la tripa donde el tabaco se encuentra enroscado o en trozos, dependiendo
del puro de que se trate. La combinación de unas pocas variedades de
tabaco resultan en la liga de hojas que integrarán la tripa y esta liga o
mezcla determinará el específico sabor del puro. Paladear una perfecta
combinación de sabores depende de la alquimia que realice el blender,
quien conoce a la perfección las sutiles variaciones de cada hoja de
tabaco y trabaja la liga escogiendo sus mejores cualidades. La habilidad y
el conocimiento de este maestro tabaquero le conceden el criterio para
combinar los tabacos sometidos a rigurosos procesos de control, humectación,
selección y añejamiento. Las cantidades y tipos de tabaco seleccionados
para la confección de un buen puro determinan el blend, el grado de
fortaleza en su aroma, la combustibilidad y el carácter de su sabor.
Existe una increíble variedad de sabores y, aunque los básicos son el
amargo, agrio, salado y dulce, para describir la característica del humo
pueden utilizarse gran cantidad de términos: fuerte, suave, áspero, ácido,
con cuerpo, equilibrado, etc. El logrado arte de los blenders permite que
los sabores seleccionados fusionen sus diferentes matices, otorgándoles
cuerpo e intensidad uniforme a un puro así confeccionado, pero atendiendo
a la preservacion de los sabores individuales de los tabacos que
participaron en el blend. El resultado final es una delicada gama que
realza el espíritu pleno del puro.
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?Las
"Capas" deben ser colocadas técnicamente ya que de su
colocación depende que el Habano
encienda bien y queme mejor. La habilidad del operario radica en
los dedos ya que tanto las "Capas" que integran el
cigarro, como la colocación de la "Tripa" piden, no que
se embuta, sí que se enrolle con arte y con ciencia, lo que tan sólo
saben y pueden hacer manos expertas de operarios artistas y, en
ello los cubanos son maestros indiscutidos, como lo demuestra el
deseo mundial demostrado por los buenos fumadores de llevarse a
los labios la gloria de un sabroso Habano.
Como
operaciones finales en la confección del cigarro está la
"Dedada" o pinceladita que se le da, a base de una cola
especial con la que se pega la punta extrema del cigarro y la
intervención de la "Cuchilla" con la que se da
uniformidad a todos los cigarros puros de una misma
"Vitola" que para su envase y presentación demandan
igualdad de largo y de tamaño.
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